platos de siempre

PIZZA ATÚN Y CEBOLLA

¡Esto sí es una receta de viernes!

Si algo he visto en la consulta de forma repetida, es que #losviernestocapizza.  Así que vamos a darnos el gustazo y a preparar una pizza «tengo un plan»  empezando desde la masa. Si  además tenéis niños en casa, podéis pasar un rato muy divertido en familia mezclando, amasando, estirando y escogiendo los ingredientes…   Maria aún es muy chiquitilla y cuando coge el rodillo más que estirar lo que hace es arrearle a todo lo que encuentra por el camino… Creo que este año a los Reyes le pediremos un set de cocina mini con delantal incluido y nos pondremos mano a mano con las recetas 🙂 🙂 porque la cocina es uno de sus sitios preferidos.

He de confesar que cuando me puse a hacer la masa no me salió a la primera…, ni a la segunda… la masa no era masa, era una cosa enganchosa y pringosa que no había manera de que se soltara de las manos para poder hacer la bola… ¡¡tan fácil que parecía!! Y ahí es donde entró en juego mi hermanita mayor, con su calma característica para estas situaciones, me dió un par de consejillos y voilà… ¡¡se hizo la bola!!

¡A cocinar!

Ingredientes:

Para la masa

150 g de harina integral de espelta (o de trigo integral), 100 ml de agua templada, 10 ml de aceite de oliva (una cucharada sopera), 10 g de levadura fresca y 4 g de sal (con esta masa salen unas 3 pizzas tamaño plato normal)

Para el resto

Atún en conserva, cebolla (la que más te guste), tomate, queso fresco ( o un queso tierno bajo en grasa), aceite de oliva y orégano

¡Empezamos!

(consejos de hermanita mayor incluidos)

Apartamos un poco de harina y en un bol grande mezclamos el resto con la sal, la levadura desmigada, el aceite de oliva y el agua templada. Vamos amasando con las manos (al principio la masa está muy pegajosa y se queda enganchada por todo el bol) y añadimos poco a poco la harina que hemos apartado (amaso, añado harina, amaso, añado harina…) hasta que ya vemos que la masa empieza a compactar y hacemos la deseada bola.

La dejamos reposar mientras preparamos el resto de ingredientes de la pizza. Cortamos el tomate y la cebolla en láminas/aros muy finas. Precalentamos el horno a 180 grados arriba y abajo.

Ponemos un poco de harina en la encimera/mármol de la cocina… (en fin, donde vayas a estirar la pizza) y también un poco de harina en el rodillo (¡muy importante!) para que no se nos pegue la masa. Cogemos la bola, la partimos en 3 trozos* y la amasamos un poco en el mármol antes de pasarle el rodillo. Rodillo va, rodillo viene le vamos dando forma y afinando.

* si sólo queremos hacer una pizza, el resto la podemos congelar y el próximo viernes ya hemos adelantado faena

Una vez tengamos la masa colocamos en este orden: rodajitas de tomate, queso fresco rallado, atún, la cebolla (abundante), un chorrito de aceite y orégano. La ponemos en el horno unos 15′ (cada horno es un mundo) y si tienes la suerte de tener ventilador,  cuando casi esté hecha  enciéndelo y se quedará más crujiente.

¿Qué cambios he hecho?

Masa elaborada con harina blanca,  grasas vegetales dudosas y generalmente  mantequilla, por una masa casera integral y con aceite de oliva

Tomate frito por tomate natural

Mozzarela por queso fresco o queso bajo en grasas

¿El sabor es el mismo?

Con el olorcillo que desprende el horno ya adivinamos lo rica que está… (aunque a mí me faltó el ventilador 🙁 )

Si lo pruebas ya me dirás qué te parece.

¡Gracias por leer!

Foto: conesedesalud

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